
Durante los últimos tres días, el mundo del poker hispanohablante se detuvo a ver la actuación de Alejandro «Papo MC» Lococo 
Papo comenzó su paso por High Stakes Poker con una sesión bastante complicada, en la que llegó a quedar más de un millón de dólares abajo. Decidido a no tirar la toalla, Papo MC regresó al día siguiente y logró recuperar el millón que había perdido. En la tercera y última sesión, el argentino hizo méritos suficientes para terminar con ganancias por más de US$400K y se retiró del ciclo con números positivos.
Una vez completado su paso por HSP, Papo se tomó el tiempo de escribir unas palabras, en una muestra de agradecimiento y alegría por todo lo vivido. En su Instagram, escribió:
«Se cerró el sueño. Tres días, los mejores jugadores de cash del mundo y toda América Latina y el mundo hispanohablante representados en la mesa. Me voy contento y con el corazón lleno. Lo que me llevo de estas mesas no se cuenta en fichas. Gracias a CoinPoker por hacer posible esto. Y gracias a cada uno que estuvo del otro lado de la pantalla. Nunca jugué solo. Los quiero».
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Pero donde Papo realmente se explayó con sus palabras fue en la red social X (ex Twitter). Allí, Papo se tomó la libertad de escribir un texto un poco más extenso, explicando más en detalle lo que significó para él esta experiencia. Eso sí, la publicación está en inglés, por lo que la tradujimos para ustedes:
«La partida que organizó Andrew Robl con High Stakes Poker mostró de lo que realmente se trata el poker. Es increíble que los espectadores hayan podido atestiguar públicamente lo que normalmente sucede a puertas cerradas en una partida privada. Risas. Espíritu deporitvo. Incomodidad. Miedo. Adrenalina.
¿Y saben cuál es la parte más hermosa? Ninguno de los que estamos ahí sentados lo hacemos solo por el dinero. Todos buscamos algo que sabemos que lo tenemos garantizado en la mesa: la oportunidad de sentir emociones intensas.

Yo, especialmente, quiero animar a cualquiera que recién está empezando en este mundo a prestar atención a los valores que existen en este juego que tanto amamos. Hay decenas de millones de dólares en la mesa y, aún así, si alguien ve una carta tuya por accidente no va a usar esa información. Simplemente dicen: ‘Carta expuesta’. Si estás en un downswing terrible, incómodo y cansado: ‘Buenas noches, nos vemos mañana’. ¿Perdiste todo el dinero que trajiste? ‘Agarrá de mi rack, después arreglamos’.
Te estuve ganando millones, te estuvo yendo terrible contra mí. Y, aún así, te muestro mis cartas y te dejo decidir si queres gamblear o no, sabiendo que el mejor escenario posible para vos es un flip.
Chapeau, Eric Wasserson. Me quito mi sombrero ante vos. Un verdadero jefe. Todos los que formaron parte de estos episodios de High Stakes Poke demostraron al mundo por qué merecían un asiento en esa mesa. Pero quiero contarles por qué algunos de ellos también se ganaron un asiento permanente en la sala de estar de mi corazón.
Hubo otros jugadores con los que, simplemente, no tuve la oportunidad de compartir tanto tiempo, por lo que estas menciones son para las personas con las que pude compartir más tiempo durante estos tres días. Pero todas las personas que se sentaron en la mesa me dejaron algo. Una lección, una histria, su tiempo, una sonrisa. Y estaré eternamente agradecido por eso.
Andrew (Robl) debería ser un caso de estudio, tanto para los que recién empiezan como para los que llevan años jugando. Sus valores son innegables. Apostás medio millón en el river, te shovea por otro 1,2 millones y después te muestra un bluff. Y le respondés ‘Sos el mejor’, te reís, chocás los puños, seguís hablando, tomando vino y pasándola bien. Sin ego. Eso siempre debería ser parte de la esencia de este juego.
A Texas Mike, todavía no puedo creer lo que presencié. Te vi perder un pozo de más de cuatro millones de dólares al intentar un bluff gigantesco con absolutamente nada. Y después te vi volver, sentarte y recomprar. E intentar otro monstruoso bluff contra el jefe final y el mejor jugador de la mesa. Lo mostraste. Te reíste. Y seguiste jugando todas las manos. Sos un animal.
Rick Salomon, vos entendés absolutamente todo. Si tenés ganas de gamblear con K-Q e ir all-in en un pozo de un millón de dólares, lo hacés. Pero si sabés que vas perdiendo con trío de ases y rey kicker, las foldéas en tres segundos. Tenés esa rara combinación de entendimiento profundo del juego y espíritu gambler que hace que un verdadero home game sea especial.
Elamawy, ¿qué puedo decir? Hice un amigo. Siempre estás sonriendo. No importa si estás bluffeándome con 9 high, si te pago con 10 high, o si estás apostando por valor con full house en el river mientras te pago con As high. Siempre te reís o, por lo menos, sonreís. Gracias por tanto y perdón por tan poco, Sameh.
Y hay otra cosa que me pone particularmente feliz. CoinPoker, mi sponsor, siendo el sponsor oficial de una semana histórica de High Stakes Poker. Ver a dos proyectos que, desde mi punto de vista, vienen haciendo todo bien, juntarse así, me enorgullece.
También quiero darle un agradecimiento especial a todo el equipo de producción. A todos los que pasaron horas cuidándonos y asegurándose de que todo funcionara. Nunca nos quedamos sin agua, nunca nos quedamos sin vino, siempre había algo bueno para comer. Incluso cuando el estudio tuvo que cerrar y ya no podíamos estar al aire, de alguna forma encontraron una hora extra para que sigamos jugando.
Al equipo de producción, a los dealers, a los empleados, a absolutamente todos los que hicieron este juego posible. Gracias desde lo más profundo de mi corazón.
Fui invitado para jugar $500/$1.000 con $5.000 de ante. Terminamos jugando $2.000/$4.000 con $10.000 de ante. Más de diez millones en la mesa. El pozo más grande de la historia de High Stakes Poker. Y yo sentado ahí, viviéndolo todo.
Para mí, esto fue un sueño hecho realidad. Es todo lo que siempre quise. Y, en el fondo, es todo lo que sigo bucando: emociones intensas. Eso, señoras y señores, es el poker».
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