Lucas Jumalon sigue soñando en grande. El estadounidense terminó el primer día de la mesa final del Main Event de la WSOP como líder en fichas y este martes regresará al escenario más importante del poker mundial con la ilusión de dar otro paso hacia el título.
Después de una jornada de más de seis horas de juego, más de 100 manos disputadas y solo dos eliminaciones, Jumalon mantuvo la cima que había conseguido al comenzar la definición. Cerró con un stack de 212.000.000 de fichas, muy por encima del resto de los siete jugadores que todavía siguen en carrera.
Sin embargo, lejos de enfocarse únicamente en aumentar su ventaja, el líder entiende antes de volver a encarar la FT, que atravesar el primer día de la mesa final ya era una victoria en sí misma. «Cada mano que seguís vivo es algo bueno», le explicó Jumalon a Pokernews. El estadounidense valoró haber superado una instancia donde cualquier error puede costar millones y destacó la importancia de mantenerse concentrado en un torneo de esta magnitud.
«Así es como se construye un stack como este. Obviamente no era mi estrategia que todo se diera de esta manera, pero estoy agradecido de seguir en el torneo», agregó.
La mesa final no tuvo el ritmo de eliminaciones que muchos podían imaginar. Con stacks profundos y una estructura que permite maniobrar, los jugadores priorizaron la paciencia y la toma de decisiones correctas. Para Jumalon, ese desarrollo no fue una sorpresa.
«Estaba preparado para esto. Es una estructura larga, un torneo largo y los stacks promedio siguen siendo altos. Tiene sentido que haya pasado», analizó.
Uno de los momentos que llamó la atención durante la jornada fue una mano en la que Jumalon decidió no apostar una tercera calle en el river con 6-4. Consultado sobre si se había quedado con la sensación de haber dejado pasar una oportunidad, fue claro: «No, no. Sin entrar demasiado en detalles, no pensé que quedaran muchos colores después de la apuesta del turn. Si esa es la mano con la que llega y pierdo contra eso, está bien. Sentía que muchas veces estaba enfrentando una mano con top pair».
La tranquilidad y el manejo de los tiempos fueron dos de las principales características del juego de Jumalon durante el primer día. Cuando tuvo las cartas y los spots adecuados, atacó; cuando no encontró situaciones favorables, esperó sin desesperarse.
Ahora tendrá por delante un nuevo desafío. Con siete jugadores restantes, ya tiene asegurado un premio mínimo de US$1.500.000, pero todos los ojos están puestos en el brazalete y en los US$10.000.000 que recibirá el campeón del Main Event.
Detrás de Jumalon aparece Han Feng, la gran revelación de la mesa final, con 106.500.000 fichas, mientras que el resto del grupo buscará recortar diferencias en una definición que promete máxima tensión.
En Latinoamérica, la transmisión se puede ver tanto por ESPN como por Disney+ y contará con el análisis y los comentarios de Mariano Oliveros y Verónica Dabul .