La mesa final del Main Event de la World Series of Poker 2026 reúne historias de todo tipo. Entre jóvenes promesas, especialistas de alto nivel y jugadores recreacionales aparece un nombre muy conocido para los fanáticos del poker: Greg Mueller. Ya presentamos a Lucas Jumalon y a Lauri Saaskilahti ; hoy le toca al impardable canadiense.
El norteamericano de 53 años ya sabe lo que es triunfar en la WSOP. Suma tres brazaletes, más de US$3,5 millones en ganancias en torneos en vivo y ahora está a apenas nueve jugadores de conquistar el único título que le falta: el Evento Principal de la Serie Mundial.
Cuando la acción se reanude el 3 de agosto en Las Vegas, Mueller volverá con 48.500.000 fichas, cuarto en el conteo, con un premio mínimo asegurado de US$1.000.000 y la ilusión intacta de quedarse con los US$10.000.000 reservados para el campeón.
Greg Mueller: del hielo a las mesas
Antes de convertirse en un reconocido profesional del poker, Mueller tuvo una carrera completamente distinta. Nacido en Suiza pero representante de Canadá, fue jugador profesional de hockey sobre hielo desde 1992. Durante los interminables viajes entre partidos empezó a descubrir el poker como una forma de pasar el tiempo y, cuando colgó los patines en el año 2000, decidió dedicarse de lleno a las cartas.
Su progreso fue rápido. En 2006 consiguió su primer premio de seis cifras al finalizar cuarto en un evento del World Poker Tour, y poco después comenzó a hacerse un nombre en la WSOP.
Los primeros años de él en la Serie Mundial estuvieron marcados por varias finales perdidas. Fue subcampeón en dos oportunidades consecutivas, en 2007 y 2008, antes de romper la racha.
Su primer gran despegue llegó en la WSOP 2009, cuando conquistó dos brazaletes en una misma edición: el US$10.000 Limit Hold’em World Championship y el US$1.500 Limit Hold’em Shootout.
Diez años más tarde sumó su tercera joya al imponerse en el prestigioso US$10.000 H.O.R.S.E. Championship, uno de los torneos más difíciles del calendario (foto de portada).
Ahora, el Main Event representa la oportunidad de completar una carrera brillante con el título más importante del poker.
Todos Quieren Este Brazalete.
Cómo llegó a la mesa final
Mueller comenzó el Main Event de manera discreta. Cerró el Día 1 con 100.000 fichas y siguió avanzando sin hacer demasiado ruido. Su gran salto llegó en el Día 3, cuando multiplicó su stack hasta superar el millón de puntos. A partir de allí mantuvo un crecimiento constante hasta explotar en el Día 8.
Entre las manos más importantes de su recorrido se destacan:
Eliminó al Romain Lewis con A-A contra K-K.
Duplicó su stack frente a Rami Hammoud con J-J ante 9-9.
Ganó un enorme pozo con Q-Q frente al A-K de Michael Gagliano, una mano que lo llevó a superar los 60 millones de fichas antes de cerrar la jornada con 48,5 millones.
Con semejantes credenciales y su experiencia, no hay dudas de que es uno de los candidatos al brazalete más codiciado del mundo.
Todos los finalistas ya tienen garantizado US$1.000.000, pero el verdadero objetivo está mucho más arriba: US$10.000.000 y el brazalete más codiciado del poker. Con tres títulos de la WSOP ya en su vitrina, Greg Mueller buscará coronar una carrera brillante conquistando el único trofeo que todavía le falta: el del Main Event, el campeonato mundial del poker.